Tres latidos
Tres latidos sin sentir. Qué extraño. Mi corazón aquí y mi cabeza volando, intentado rasgar del cielo lo que no nos respiramos. El mundo es demasiado grande para encontrarte en mi mirada. Es demasiado ancho para que mis brazos te rodeen. Siempre es demasiado. Y tú, que no paras de esconderte. ¿Cómo quieres que te robe la sonrisa si la escondes cada vez que te sueño?