31
Me levanto y eres lo primero que me da la respiración. Si dejara de idealizarte a cada paso que das, quizá... Pero no, eres la magia personificada. Acaba el año y no como empieza, sino como nunca quise que acabara. Así que perdona cielo, pero no ha sido el mejor de mi vida. Lo sería si no necesitara esta dosis de ti cada minuto. Más bien lo sería si pudieras estar aquí cada minuto -o me conformo si estuvieras cada dos-. Aunque, dejaré de exigir y diré que empieza algo, que este año sé que algo bueno está por venir. Porque me lo debe y sobre todo te lo debe a ti. Si me necesitas búscame dentro de ti Que muy dentro de tu alma encontrarás Una parte de mí junto a ti…