Mitad.
Escribir me cuesta tanto como mirar más lejos de ti. Cada día vuelve a amanecer con la esperanza de poder sentir que no está todo perdido que sigo aquí por algo pero entonces, cada día vuelve a caer el sol para decirme que quedarme sin mí es primero, desterrarme a mi olvido y después, no encontrarte. Siento que después de mí solo me queda un caparazón hecho con todos los trozos que me quitaron cuando me olvidé tanto de ti. Un par de veces al día te olvido y un par de veces más te vuelvo a buscar, encontrándote. Tráeme todo lo que arrastraste contigo que el tiempo sigue yendo detrás de ti y yo sigo esperándolo aquí te llevaste la mitad que más me falta. No puedo intentar ser la mitad de algo -alguien- cuando no la tengo no puedo quedarme sin nada es imposible ser nada. No vuelvas para quedarte, vuelve para devolverme lo que me pertenece y, por favor, quítale tu olor, tu nombre, ...