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Mostrando entradas de junio, 2018

El futuro

Y sé muy bien que no estarás. No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche de los postes de alumbrado, ni en el gesto de elegir el menú, ni en la sonrisa que alivia los completos de los subtes, ni en los libros prestados ni en el hasta mañana. No estarás en mis sueños, en el destino original de mis palabras, ni en una cifra telefónica estarás o en el color de un par de guantes o una blusa. Me enojaré amor mío, sin que sea por ti, y compraré bombones pero no para ti, me pararé en la esquina a la que no vendrás, y diré las palabras que se dicen y comeré las cosas que se comen y soñaré las cosas que se sueñan y sé muy bien que no estarás, ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo, ni allí fuera, este río de calles y de puentes. No estarás para nada, no serás ni recuerdo, y cuando piense en ti pensaré un pensamiento que oscuramente trata de acordarse de ti. El futuro de Julio Cortázar.
Y la verdad, el amor nos mató. Nos dejó sin sentidos y mucho más sin razón. Nos hizo estar tan lejos de nosotras mismas, que nunca más quisimos volver. 140418

Simone

Sartre escribió que si las soluciones están cerradas, habría que considerar que la acción en este mundo es totalmente imposible y desembocar finalmente en una filosofía contemplativa. Hasta qué punto podemos quedarnos mirando cómo pasamos por delante y lo único que podemos asumir es el parpadeo. En qué momento aceptamos la falacia de lo escrito y quisimos quedarnos con los brazos cruzados y el corazón por el suelo.
Tengo la voz rota de intentar espirar en el aire lo que me pasa en el ventrículo derecho. No creo que nadie pueda entender que me duele el pecho de pensarte. Que mi cabeza explota si piensa en nosotras. Y no, sé que no es fácil para nadie, creéme que lo sé. Pero tengo miedo, mucho miedo. Tengo tanto miedo que no me salen las palabras cada vez que un charco se cruza en nuestro camino. Hace mucho tiempo que desaprendí a saltar y me sigo ahogando si no hay nadie que me sujete. Ojalá vengas a cogerme en brazos de este mar de agua salada que cada vez cala más, ojalá vengas. No lo harás y quizá ese sea el problema, siempre que te necesito no consigo encontrarte. …y vino. Ast a 30 de Abril de 2018.