Universo.
Grabaste en mi espalda tu nombre en el punto justo donde mis falanges no son capaces de tocarlo, ni siquiera lo rozan, ni siquiera lo intuyen. A veces, te me borras como si consiguiera no sentirte mientras otros ojos me recorren los sueños que siempre te he guardado. Otras, te me grabas a fuego y te siento en lo más profundo que me has llegado a tocar. Me tocaste hasta el vacío que dejaste al irte por la puerta de atrás . Aún así, te sigo viendo bajando de casa con los brazos abiertos, y entonces, me abrazas como si tuvieras el mundo entre ellos y yo ya no sé si hacerme mundo o hacerme muda. Tú, que me hacías universo y todas las constelaciones que nadie jamás ha visto. Toda la luz que está escondida en sitios que no son ni lugares porque jamás nadie los ha sentido, como te sentí cada noche que me distes todo tu cuerpo y yo lo hice deseo. Me hiciste universo y todos esas esquinas que le f...