8
Me he roto el corazón tantas veces que es imposible encontrar cada pedacito que lleva tu nombre. Cuando intento reconstruirlo siempre hay algo que falla que no encaja. Intento encontrar la manera de que vuelva a latir sin la necesidad de tu aliento calentándolo a esa puta temperatura óptima que hace que lata, que viva, que sienta. Y mientras... aquí está, tan roto que ya no sabe cual es su sitio, ya nada lo sostiene. Solo espera -como espero yo- que eso de que cuando te rompen el corazón sea imposible que vuelva a su estado natural sea un bulo. Aunque por ahora, por ahora el bulo no existe.