Entradas

Mostrando entradas de 2018
Imagen
Me daba miedo escuchar a la naturaleza.  Era ese silencio atroz, caía con la noche.  Al matar al mutismo me perdí, nunca estuve acostumbrada a él, y era ese pitido en los oídos constante, decía tu nombre. y por más que lo intenté no supe descifrarte la mirada. y dolía el pecho y dolía el alma y me daba más pavor aún, oír tu respiración al dormir. entumecida. añoraba encontrarte en mitad de la nada y  entender que la soledad era un privilegio. Myers, 25 de agosto de 2018
Imagen
but i can't wait until i see your face and my brain thinks that it's looking at a  stranger. i can't wait until i see your face and my brain feels nothing i'll feel nothing.

fail

Soñábamos más que vivíamos, nos separaban los suficientes kilómetros como para no echarnos de menos. Sabíamos que era cuestión de tiempo y que el murmullo del pecho dejaría de sonar tarde o temprano. Mientras nos escocían los rayos de sol que no podíamos compartir ni el viento que nos rozaba la espalda, no teníamos más remedio que taparnos los oídos y dejar de sentir la vibración que se nos escapaba desde la cabeza hasta la punta de los pies.   Myers Flat, CA. 30.07.18

sad eyes

Teníamos los ojos tristes y cansados de ir buscándonos por la calle. Nos temblaban las rodillas de seguir andando en direcciones opuestas y el peso del suelo nos vencía y nos mecía, cuando lo único que queríamos era abrir los ojos y ver amanecer desde la playa. Nos alegraba saber que nos esperaban muchos sitios por recorrer y que hubo un punto en el espacio en el que conseguimos coincidir, aunque fuera a ratos y arrastrándonos por el peso que llevábamos a la espalda. Aunque tuviéramos las manos frías de esperarnos, supimos encender la hoguera que se nos escapaba de la mirada y después, no tuvimos más remedio que tirar las cenizas al mar para que no se disiparan del todo. Algún día cuando me mire el pecho veré la marca que me dejaste y no podré hacer otra cosa que quererla. Le preguntaré cómo fue lo de curarse con la sal de lo que fue un día y seguramente me crezcan flores de todo el cuerpo. Que si tuvimos algún olor, seguramente fue el olor a hierba y tierra mojada.

Late night calls

Nos queríamos mucho pero mal, nos queríamos demasiado mal. Y ya sabes que no le estoy echando la culpa a nadie de querernos fatal. Asumí que cada fallo era la suma de las dos. Y fallamos. Nos dimos cuenta a base de agujeros en el pecho, de ojeras matutinas y de cambiar las sombras de la calle por la tristeza de la habitación. A base de besos vacíos en cada esquina, de abrazos que venían de los recovecos de nuestras clavículas y de pisarnos los pies cada vez que se calentaban. Nos faltó querernos bien, desechar las sombras del pasado e intentar volver a sanar las cicatrices que abríamos cada vez que nos alcanzaba el día, lamernos las heridas despacio y sobre todo con cuidado. Nos derribaron los días que no teníamos y las mañanas mal contadas en las que lo único que podíamos asumir era la desnudez.  Nos mataron los meses de intentar repararnos andando siempre en direcciones opuestas. Song for you

El futuro

Y sé muy bien que no estarás. No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche de los postes de alumbrado, ni en el gesto de elegir el menú, ni en la sonrisa que alivia los completos de los subtes, ni en los libros prestados ni en el hasta mañana. No estarás en mis sueños, en el destino original de mis palabras, ni en una cifra telefónica estarás o en el color de un par de guantes o una blusa. Me enojaré amor mío, sin que sea por ti, y compraré bombones pero no para ti, me pararé en la esquina a la que no vendrás, y diré las palabras que se dicen y comeré las cosas que se comen y soñaré las cosas que se sueñan y sé muy bien que no estarás, ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo, ni allí fuera, este río de calles y de puentes. No estarás para nada, no serás ni recuerdo, y cuando piense en ti pensaré un pensamiento que oscuramente trata de acordarse de ti. El futuro de Julio Cortázar.
Y la verdad, el amor nos mató. Nos dejó sin sentidos y mucho más sin razón. Nos hizo estar tan lejos de nosotras mismas, que nunca más quisimos volver. 140418

Simone

Sartre escribió que si las soluciones están cerradas, habría que considerar que la acción en este mundo es totalmente imposible y desembocar finalmente en una filosofía contemplativa. Hasta qué punto podemos quedarnos mirando cómo pasamos por delante y lo único que podemos asumir es el parpadeo. En qué momento aceptamos la falacia de lo escrito y quisimos quedarnos con los brazos cruzados y el corazón por el suelo.
Tengo la voz rota de intentar espirar en el aire lo que me pasa en el ventrículo derecho. No creo que nadie pueda entender que me duele el pecho de pensarte. Que mi cabeza explota si piensa en nosotras. Y no, sé que no es fácil para nadie, creéme que lo sé. Pero tengo miedo, mucho miedo. Tengo tanto miedo que no me salen las palabras cada vez que un charco se cruza en nuestro camino. Hace mucho tiempo que desaprendí a saltar y me sigo ahogando si no hay nadie que me sujete. Ojalá vengas a cogerme en brazos de este mar de agua salada que cada vez cala más, ojalá vengas. No lo harás y quizá ese sea el problema, siempre que te necesito no consigo encontrarte. …y vino. Ast a 30 de Abril de 2018.

couard

Me echaba de su vida cada noche con la excusa de estar cuidándome por encima de todo. Me echaba y al cabo de un tiempo siempre volvía. Aunque pasaran ocho meses, volvía y me removía de nuevo. Y entonces, un día me echó como otros tantos. Me dijo: ''te quiero mucho, cuídate.'' Y yo no sé como se puede tener el tremendo valor de querer algo, dejarlo y tirarlo al suelo hecho pedazos. Pero ella lo tenía, y digo que lo tenía porque cada vez que me echaba de su vida, me zarandeaba, me abrazaba y me cogía levantándome veinte metros del asfalto y entonces, me hacía volar. ¡Ella volaba conmigo! Hasta que al segundo -que a mí me parecían años- me soltaba con la misma delicadeza de siempre. Y ahí estaba yo otra vez, desencajada, descuartizada y con la certeza -y tristeza simultánea- de que mis pies volvían a tocar el suelo.