Braille

Tener miedo a hacerte daño es proporcional a hacerme daño a cada palabra que te lanzo. Nuestras vidas están separadas -además de por millones de milímetros- por todas las caricias que te di sin miedo a perderte. La drogo-dependencia que me provocó tu piel me hirió más que todos los besos que no me diste -y mira que fueron-.

Toco tu piel y ya no sé leerla en baille sin que me guies.

 ¿Por qué?

Siempre supe qué describían mis manos en tu dermis y nunca he logrado descifrarla en tu ausencia.

Estar en el punto justo entre tú y todo lo demás.


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