Tres latidos
Tres latidos sin sentir.
Qué extraño.
Mi corazón aquí
y mi cabeza volando,
intentado rasgar del cielo
lo que no nos respiramos.
El mundo es demasiado grande
para encontrarte en mi mirada.
Es demasiado ancho
para que mis brazos te rodeen.
Siempre es demasiado.
Y tú,
que no paras de esconderte.
¿Cómo quieres que te robe la sonrisa
si la escondes cada vez que te sueño?
Qué extraño.
Mi corazón aquí
y mi cabeza volando,
intentado rasgar del cielo
lo que no nos respiramos.
El mundo es demasiado grande
para encontrarte en mi mirada.
Es demasiado ancho
para que mis brazos te rodeen.
Siempre es demasiado.
Y tú,
que no paras de esconderte.
¿Cómo quieres que te robe la sonrisa
si la escondes cada vez que te sueño?
Hola Ana, me encanta leerte, eres muy buena. Una gran futbolista y a la vez gran escritora. Un placer poder leer textos así de buenos, de verdad.
ResponderEliminarUn abrazo
Paula