Mitad.

Escribir me cuesta
tanto como mirar más lejos de ti.

Cada día vuelve a amanecer
con la esperanza de poder sentir 
que no está todo perdido
que sigo aquí por algo

pero entonces,
cada día vuelve a caer el sol
para decirme que quedarme sin mí
es primero, desterrarme a mi olvido
y después, no encontrarte.

Siento que después de mí
solo me queda un caparazón
hecho con todos los trozos
que me quitaron cuando me olvidé tanto de ti.

Un par de veces al día te olvido
y un par de veces más te vuelvo a buscar,
encontrándote.

Tráeme todo lo que arrastraste contigo
que el tiempo sigue yendo detrás de ti
y yo sigo esperándolo aquí

te llevaste la mitad que más me falta.


No puedo intentar ser la mitad 
de algo -alguien-
cuando no la tengo
no puedo quedarme sin nada
es imposible ser nada.

No vuelvas para quedarte,
vuelve para devolverme 
lo que me pertenece y,
por favor, 
quítale tu olor,
tu nombre, 
tu respiración 
y esa forma tan tuya de ser yo.


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