Sin mí.
Y entonces, volví a empezar, sin ti, sin mí. Volví a buscar lo que encontré en ti y no supe aprovechar. Quizá dejé mucho tiempo entre mis dudas y tu certeza. Lo cierto es que lo dejé. Es de lo único que puedo arrepentirme; de dejarte tanto tiempo para olvidar(me). Siempre supe que serías tú la única persona que podría herirme y curarme, y aún así, aún sabiéndolo yo te herí como nunca. Como tú nunca harías.
Mis dudas, infinitas, pequeñas y determinantes me dejaron desnuda, indefensa, sin ti. Para que mentir, me dejaron sin mí.
Lo cierto es que aún dueles aquí adentro. Aún mi piel te siente, aún te siento porque necesito más de ti que de mí.
No sé cómo salir de aquí, como dejar de sentirte y de que mis días dejen de ser solo tuyos. Ayúdame sólo a eso. Ayúdame porque fuimos mucho más que todo esto.
Pequeña de las dudas infinitas.
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