Control.

Soy una marioneta y tú, tú mueves los hilos. Tienes el poder de controlar mis días, de controlar mis acciones, de controlarme. Siempre lo has tenido de una forma u otra. La verdad que siempre he querido esclavizarme a ti, porque no hay manera más bonita de vivir, que vivir tus horas.

Ocho. Ocho meses sin poder vivirte es demasiado tiempo. ¿Señales?. Yo, sí creo.

Necesito que recuerdes todo lo que te di un día y recuerdes todo lo que era capaz de hacer sólo por verte sonreír. Y es que es verdad que el amor, a veces se transforma en locura. Y es eso, quererte con locura lo que siempre he hecho. Siempre.

Sé que puedo decir misa, que mis palabras no surgen efecto en ti. Lo entiendo. Mis palabras hace mucho tiempo que perdieron significado para ti. Hace mucho tiempo que dejaste de escucharme... Pero a veces las personas cambian, o vuelven a ser lo que eran.....

Eché de menos echarte de más porque me cansé de echarte de menos. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Perdimos soñando.

Ne me quitte pas

31