rareza.

Dicen que mi rareza ahuyenta 
no me importa mientras tú me la dividas en besos
porque sé que es lo que espero…


tanto que desespero.

Y tú, que tienes ese poder para quitármela a bocados cada vez que te apetezca y sin avisar.
Tú que tienes todo el poder para ganarme todos los latidos -los míos que te llevan esperando una eternidad y media-.
y tú que aún ni lo sabes.

Y yo que no sé cómo pero lo sé desde que te descubrí buscando rarezas.

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