Entradas

Imagen
Sigo como un piano oxidado que suena igual que todos los besos que no se dan, que se quedan en el aire suspendidos esperando a ser encontrados por labios inertes, parados, congelados... Como un piano desafinado que no es capaz de entreverse entre las teclas de su cuerpo. Que por mucho que lo toques no sonará como la primera vez que lo hiciste sentir vivo, no dejará ese halo de luz, claridad y transparencia. Como quien sonríe después de toda una vida bajo las sombras de su pasado. Como quien suena después de toda una vida sin ser acariciado con la calidez de quien ha amado.

Be

Ya no eres tú. Ni soy yo. Ya no somos. Así que no tendría sentido seguir lamentando que no te respire la piel como lo hacia. Ya no estás. Y yo sigo estando. Nunca me fui del trocito de baldosa que nos vio soñarnos. Nunca me fui, pero ha llegado el momento de que dejes de latirme, de hecho ya no me lates. Así que, ¿Por qué seguir pisando el mismo suelo que nos vio volar y me pegó la hostia más grande que me ha dado la vida?. Por eso y para que mis días dejen de estar vacíos. .

.

PUNTO DE INFLEXIÓN. ·

Braille

Tener miedo a hacerte daño es proporcional a hacerme daño a cada palabra que te lanzo. Nuestras vidas están separadas -además de por millones de milímetros- por todas las caricias que te di sin miedo a perderte. La drogo-dependencia que me provocó tu piel me hirió más que todos los besos que no me diste -y mira que fueron-. Toco tu piel y ya no sé leerla en baille sin que me guies.  ¿Por qué? Siempre supe qué describían mis manos en tu dermis y nunca he logrado descifrarla en tu ausencia. Estar en el punto justo entre tú y todo lo demás.

Sobrenaturalidad.

Tengo algo aquí en mi pecho, que me aprisiona, que no me deja respirar y no sé si eres tú transformado en las cosas que nunca supe darte o estas ganas imposibles de aprender a vivir sin ti. Porque son ganas y no. ¿Sabes qué es necesitar tanto algo como para llegar a desvanecer en el intento de seguir sin él? Pues algo así es lo que me pasa cuando intentas que te deje de llover. Porque sí, lloverte es lo que hago ahora, pero perdona que te lo diga, para mí la lluvia siempre me pareció algo justo y necesario... La lluvia y permíteme que incluya a la noche, hacen de ti algo sobrenatural... Y de mí, esta infinita dependencia de la sobrenaturalidad.

-

No sé por donde empezar... o por donde acabar. Te diría mil cosas que pienso, ya que ocupas el 95% de mi tiempo libre -y eso que solo es pensarte-. Te diré que no quiero que sufras más, que si creyera que esto puede salir mal no daría ni un paso más. Pero de verdad, que creo que podemos fundirnos. Creo que nos fundiremos. Mejor incluso. Lo que siento es tan de verdad que lo odio, lo odio tanto que ojalá tuviera algún mecanismo capaz de no echarte de menos. Un mecanismo que borrará todo lo bueno que tienes y que hace que me muera por cada recoveco de tu espalda. Pero aún no lo he inventado y creéme que me ocupa el 5% restante... Hoy te echo de menos pero es que ayer también y mañana, mañana más aún cariño.  Si supieras todo lo que me lates por dentro.  Pero no, no lo ves, no quieres verlo. Quieres que todo sea como piensas. Y no es así. Me comería el mundo por ti si tú quisieras, si tú me dejaras. Porque creéme que no hay nada más bello que dejarlo todo por quien te ...

31

Me levanto y eres lo primero que me da la respiración. Si dejara de idealizarte a cada paso que das, quizá... Pero no, eres la magia personificada. Acaba el año y no como empieza, sino  como nunca quise que acabara. Así que perdona cielo,  pero no ha sido el mejor de mi vida. Lo sería si no necesitara esta dosis de ti cada minuto. Más bien lo sería si  pudieras estar aquí cada minuto  -o me conformo si estuvieras cada dos-. Aunque, dejaré de  exigir y diré que empieza algo, que este año  sé  que algo bueno está por venir. Porque me lo debe y sobre todo te lo debe a ti. Si me necesitas búscame dentro de ti Que muy dentro de tu alma encontrarás Una parte de mí junto a ti…